Crisis de la mujer: Una epidemia oculta

“Han pasado más de veinte años y aún puedo sentir el dolor en mi cara y la fuerza con la que me pegó. La transformación repentina de un hombre que había sido tan amoroso al inesperado monstruo violento fue muy desconcertante. Él había sido muy paciente, amoroso y me apoyo mucho durante el embarazo. Me daba masajes en la panza y hasta respetó cuando le pedí no tener sexo durante el embarazo. Sin embargo inmediatamente después de dar a luz a nuestra a primer bebé, él exigió  tener sexo. Le dije que el doctor había dicho que debíamos esperarnos. Me dio un puñetazo en la cara. No sé por qué, pero mi reacción fue no decirle a nadie, así que lo oculté. Nunca pensé encontrarme en esa situación. Yo fui criada en una familia amorosa. Mi madre y mi abuela eran ejemplo de mujeres fuertes. Siempre había sido una joven extrovertida con muy buena autoestima y segura de mi misma,” recordó Pat. Ella también recuerda sentir la necesidad de continuar ocultando a su familia lo que le estaba pasando, especialmente de su madre. Ella no quería preocuparla y darle más problemas.

La violencia doméstica y el abuso sexual son una epidemia que afecta a nuestra comunidad. De vez en cuando sale a flote en los medios con una historia controversial involucrando a algún famoso, pero desaparece. Fallamos en ver que hay mujeres a nuestro alrededor que encaran este tipo de abuso todos los días. Los números son mucho más grandes de lo que la gente cree y a la mayoría de la gente no le gusta hablar de esto. En promedio, veinticuatro personas por minuto son víctimas de violación, violencia  física, o acoso por parte de una pareja intima en los Estados Unidos.¹ Los números nacionales son impactantes, pero uno tal vez piensa que ese tipo de realidad es exclusiva de las ciudades grandes, o de un grupo demográfico en particular. El año pasado en Nuevo México, la violencia domestica fue responsable 18,954 respuestas de las autoridades.² En Las Cruces, el año pasado  hubo un total de 514 individuos acusados de agresión contra un miembro del hogar. Es importante notar que esos 514 son sólo los individuos que fueron acusados. De acuerdo a un  reporte de la Dra. Caponera, “Un Análisis de Datos del Repositorio de Central de Datos de Violencia  Interpersonal de Nuevo México,” 40% de los sobrevivientes de violencia doméstica no reportan  un incidente a las autoridades.

El más reciente reporte de Caponera indica que en el 2012 hubo 4,176 crímenes sexuales reportados por agencias contribuyentes de las autoridades de Nuevo México. No obstante, uno de los aspectos más sorprendentes de los crímenes sexuales es cuantos no son reportados. El reporte de Caponera también indica que el número de violaciones a adultos reportado a las autoridades representa solo el 8% de las violaciones a adultos aproximadas. Las razones más comunes que las mujeres dan del porque no reportan el abuso sexual son le creer que es un tema privado, culpabilidad, creer que ellas lo ocasionaron, o miedo a represalias del agresor.Pat Acosta es una sobreviviente de violencia doméstica y abuso sexual. Ella explica que le tomó entre seis y siete años poder hablar sobre la violencia doméstica y otros dos más para poder hablar sobre el abuso sexual. “Ahora me siento cómoda hablando sobre mi experiencia. Siento que si las víctimas ven como otros sobrevivientes salen y hablan sobre esta epidemia oculta (como lo es la violencia doméstica), definitivamente los motivará a tal vez salir y saber que hay ayuda,” explica Pat.

La historia desgarradora de Pat incluye cinco años increíblemente dolorosos de abuso sexual, emocional, verbal y físico. Después de tratar incesantemente de salvar su relación, de ser la mejor mamá que podía ser y de tener la esperanza de que él finalmente cambiaría; Pat tuvo suficiente. Se divorció, obtuvo su propio hogar, estaba trabajando y asistiendo a la escuela. Ella pensó que todo por fin iba bien. Luego una noche, después de haberse topado con él en un evento familiar, se despertó  con su exesposo encima de ella. Él tenía un cuchillo en mano y la amenazaba con cortarle sus partes privadas. Ella logró rodar de la cama y corrió hacia el baño intentando encerrarse fuera de su alcance. El pateó y abrió la puerta, y la atacó. Él le azotó la cabeza contra el inodoro tumbándole los dientes y la estranguló hasta perder el conocimiento. “Lo último que recuerdo es oír a mi hija llorar y decir, ‘¡Ahora sí la mataste! ¡Ahora sí la mataste!’” cuenta Pat.

Pat quisiera que la gente sepa que la violencia domestica mata. Ella tuvo mucha suerte de salir viva. Una mujer tiene más probabilidades de morir en manos de su cónyuge, un conocido íntimo, o un miembro de su familia que por un extraño.³ Afortunadamente, existen dos organizaciones no lucrativas aquí en Las Cruces que se especializan en ayudar a víctimas de abuso.

La Casa provee servicios completos para todo individuo, para así disminuir la violencia doméstica y el abuso en todas sus formas. Ellos ofrecen consejería y apoyo  para crisis, refugio, asistencia legal, asistencia para tener acceso a los recursos de la comunidad, programa para niños, servicios de educación, vivienda de transición, apoyo de inmigración e intervención para agresores. 

La Piñón es una agencia de respuesta a abuso sexual de servicio completo que provee servicios completos de recuperación para víctimas de abuso sexual y sus familias independientemente de tan recientemente haya ocurrido el abuso. Donna Richmond, directora ejecutiva de  La Piñón, explica: “Todos nuestros servicios son bilingües. No estamos obligados a reportar a las autoridades cuando las víctimas mayores de 18 años quieren recibir servicios de consejería.” Ellos proveen respuesta inmediata de intervención a crisis por teléfono y en persona 24 horas al día los 7 días de la semana, asesoría médica, asistencia legal, consejería terapéutica y  Kid Talk, una línea telefónica donde los niños pueden hablar sobre cualquier problema.

“La mayor forma en la que la comunidad puede ayudar es al ponerle un alto a la mentalidad de culpar a la víctima,” dijo Theresa Armendáriz, directora ejecutiva de La Casa. La mayoría de la gente inevitablemente culpa a la víctima por ser víctima. Preguntan: “¿Por qué no se va?” Existen muchas razones tales como tener miedo a empeorar el abuso, estar estresadas, creer que es su obligación quedarse en la relación y aguantar, auto-culparse, estar preocupadas por la seguridad de sus hijos y depender económicamente del abusador.  “Les pedimos que nos ayuden a extender su zona segura, para que cuando salgan del albergue puedan continuar reconstruyendo sus vidas sin ser juzgadas,” añadió Armendáriz.

A pesar de no haber contado con recursos como La Casa y La Piñón cuando ella estaba en crisis, Pat fue a la universidad y obtuvo una licenciatura en trabajo social. Ese camino la llevo a agencias similares en California y pudo recibir la consejería que necesitaba. También se volvió a casar y sus cuatro hijas están prosperando en sus vidas. El hombre responsable de todo el abuso nunca pago sus crímenes. Pat ha sido defensora y activista en contra de la violencia domestica durante los últimos treinta años. Ahora ella está a cargo del programa de intervención para agresores en La Casa y le pide a la comunidad que rompan el silencio.

“Necesitamos hacer un plan para erradicar esta epidemia. Necesitamos hacer que la gente pague por sus crímenes y ser pro-activos. No espere a que le pase a usted o a alguien que quiere. Diga no a la violencia doméstica y el abuso sexual.”

Si usted o alguien que usted conoce es víctima de violencia doméstica o abuso sexual, por favor no tenga miedo de contactar a las agencias nombradas abajo. Una llamada puede cambiar su situación.

La Casa

Línea de Crisis las 24-Horas:

(575) 526-9513 o 1-800-376-2272

Oficina Principal: (575) 526-2819

Dirección: P.O. Box 2463, Las Cruces, NM 88004

EMAIL: This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

www.lacasainc.org

La Piñón

Líneas de Crisis las 24-Horas:

1 (575) 526-3437 (Las Cruces)

1 (888) 595-7273 (Gratis)

KidTalk Warmline: 1-575-636-3636

Entre semana 3pm-10pm. Fin de semana 24-Horas

Dirección de la oficina principal:

525 South Melendres St., Las Cruces, New Mexico 88005

Email: This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.  o This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

Fuentes:

1 The National Intimate Partner and Sexual Violence Survey (NISVS): 2010 Summary Report. Atlanta, GA: National Center for Injury Prevention and Control, Centers for Disease Control and Prevention. Black, M.C., Basile, K.C., Breiding, M.J., Smith, S.G., Walters, M.L., Merrick, M.T., Chen, J., & Stevens, M.R. (2011).

2 Betty Caponera, Ph.D. (July 2014) Incidence and Nature of Domestic Violence in New Mexico XIII: An Analysis of 2013 Data from the New Mexico Interpersonal Violence Data Central Repository. Sex Crimes in New Mexico XI: An Analysis of 2012 Data from the New Mexico Interpersonal Violence Data Central Repository.

3 Violence Policy Center. (2013, September). When Men Murder Women: An Analysis of 2011 Homicide Data. Washington, DC.

Fall 2014

.
You are here: Home Lifestyle De Interés Crisis de la mujer: Una epidemia oculta

Subscribe Today

Send a copy to your friends or family out of town! Receive 4 copies for only $12.95/yr!

Subscribe

Order Past Issues

Looking for a certain recipe, article or photo? We have an inventory of past issues available.

Order Now