Hablemos


Resulta apasionante entrar en el mundo de las lenguas, a la luz de la Real Academia de la Lengua se reconoce como un sistema de comunicación verbal y casi siempre escrito propio de una comunidad humana. Lo que menos importa es si somos entendidos o neófitos en la materia, de igual manera nos gusta apreciar la realidad lingüística de las demás personas. La lengua es el vehículo de comunicación que tenemos y lo que nos permite difundir lo que pensamos, lo que queremos, lo que nos gusta o disgusta cuando conversamos con alguien. Reconocemos con facilidad las diferencias fonéticas o de acento, las diferencias léxicas, lo que tiene que ver con el uso de palabras desconocidas para nosotros; de ahí que asociemos la palabra che con Argentina, órale con México o el cambio de “r” por “l” en palabras como cantar (cantal a los puertorriqueños). De momento hacemos conjeturas sobre su origen o procedencia, automáticamente hacemos un estudio sociolingüístico al hablante. Es precisamente la lingüística la ciencia que trata de explicar o dar respuesta a interrogantes que surgen cada día sobre el origen y evolución de las lenguas.

En el mundo existen alrededor de 6,000 lenguas, unas más fuertes que otras, teniendo en cuenta el número de hablantes, la importancia de los países que la hablen y su prestigio. Estos son elementos que estratifican una lengua; es por eso que el inglés, francés, español e italiano son las más importantes. Aunque esto no quiera decir que para un brasilero su portugués no sea importante, o para un chino igualmente su mandarín - que entre otra cosas resulta ser la lengua más hablada del mundo. El español resulta ser uno de los idiomas con mayor proyección en el mundo. Hay datos que le aseguran más de 400 millones de hablantes y le auguran un incremento notable en los próximos años. Poco a poco se va diseminando por el planeta. El español se habla en la mayor parte de Suramérica, América Central, parte de los Estados Unidos, Filipinas, Guinea Ecuatorial y Andorra.

Vale la pena preguntarse cómo llega el español a América. Para responder esta interrogante hay que retrotraerse en la historia hasta la llegada de Cristóbal Colon, hecho que data de 1492 y que marcó un referente trascendental para la vida política, económica y cultural de América y Europa. Los conquistadores españoles en su camino hacia Las Indias se encontraron con este bello continente. América estaba colmada de riquezas materiales y de nativos adornados con pulseras y collares. Lucían narigueras, aretes y tobilleras de oro y representaban civilizaciones avanzadas como los mayas, aztecas e incas. Dominaban una gran variedad de familias idiomáticas entre ellas guaraní, quechua, náhuatl y aimara. Todas estas circunstancias cautivaron rápidamente la atención de los visitantes.

El mal llamado descubrimiento de América, o mejor dicho encuentro de dos culturas, origino la necesidad de comunicación entre grupos con lenguas diferentes. Para esto fue necesario usar lenguaje de señas y más adelante la intervención de intérpretes que colaboraron con el entendimiento de las dos partes. La puesta en contacto de dos lenguas diferentes permitió una interacción lingüística. Los nativos rápidamente fueron adoptando términos del español y de igual manera los visitantes fueron adoptando palabras del lenguaje nativo. El componente africano hizo su aporte, llegaron como esclavos vinculados al sistema de producción. Todo este proceso que termino con la adopción del idioma español, mantuvo una dinámica diferente en el continente. Si consideramos las diferencias en el tiempo en que llegaron a cada una de las regiones americanas veremos la diversidad en el español de América. Estas diferencias son de orden dialectal; esto justifica porque el español colombiano es diferente al mexicano, porque el argentino habla diferente al boliviano. Incluso en un mismo país existen marcadas diferencias en el habla de su población, lo cual no implica que determinada población hable mejor que otra, simplemente significa que mantienen características diferentes.

Como una manera de clasificar idiomaticamente a las personas se han creado terminos de identificacion cultural que sirven de etiqueta a las comunidades; tales como hispanos, latinos y afroamericanos. Con frecuencia se presenta cierta confusion en el uso de los terminos latino e hispano. En ocasiones se toman como sinonimos pero realmente estas palabras tienen un origen completamente diferente. Cuando nos identificamos como latinos hacemos alusion a la pertenencia o a la relacion a la lengua latina. El Latin, fue la lengua utilizada en la antigua Roma, considerada la raiz donde se derivaron otros idiomas como el español, portugues, italiano y el frances entre otros. Por lo tanto los paises cuyos idiomas se derivan del Latin son considerados como latinos en consonancia con su origen historico. Al adoptar el termino hispano, proveniente de la palabra latina Hispania, se refiere exclusivamente a la relacion con España o al influjo de este pais europeo en América. De tal forma que hispano hace alusion a las naciones que mantienen el español como lengua oficial. Por ejemplo Peru, México y Colombia son paises hispanos y latinos. Por otro lado, Brasil y Guyana son paises latinos pero no hispanos.

Por Luis Alberto Avendaño Guerrero


Fall 2009
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